Los motivadores se clasifican de dos maneras opuestas: motivadores extrínsecos y motivadores intrínsecos. La motivación extrínseca es cualquier cosa fuera de uno mismo que sea necesaria para aumentar la motivación. Algunos ejemplos son: bonos, notas en la escuela, medallas en competiciones (competencias?) deportivas, etc. La motivación intrínseca es lo contrario. El hecho de tener un bono, una nota alta o una medalla no les va a motivar tanto como su alegría en el trabajo, el aprendizaje, y todos aquellos factores que reflejan sus pasiones y la autoestima personal.
Y, para aquellos que trabajan en equipo, la motivación intrínseca está directamente relacionada con cómo te sientes con respecto a tu equipo.
Por eso es necesario conocer la motivación personal de todas y cada una de las personas del equipo. Siempre he usado y abusado de las actividades de reuniones retrospectivas para la mejora continua de los grupos de trabajo en los que participé. Recomiendo encarecidamente estas actividades de FunRetrospectives.com.





